¿Qué dice una voz en el límite de la vida?
¿Y qué calla?
La experiencia del desierto, ese vacío de la palabra.
Ese "no poder decir-se", de los exilios internos.
Tránsito, a su vez, despersonalizado y silencioso.
Tal vez, presenciar el silencio es, de algún modo, hacerlo audible.
Se produce en mi un recogimiento, en este momento, voluntariamente.
La imagen:
una tormenta de arena, las dunas. Mar de minúsculo polvo.
Una sombra de lluvia.
El dictamen:
dicen que hay que errar hasta el propio retorno, pues "sólo somos nosotros mismos en lo más árido de nuestra soledad"
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