
abrimos espacios
con hermosas contraseñas privadas
para eximir la propia guarida
para derramar-nos el vino
en la grieta,en la herida
que es a veces (el) silencio,
que es a veces (la) palabra.
para hallarnos incompletos
por hallarnos incompletos
abrimos espacios
para que el viento pase
y pase también, abriendo,su voz...
de vez en cuando
-soplado el polvo del espejo- por el viento, por su voz secreta
decimos con la mirada
la verdad por la que dolemos y morimos
la verdad que nos anuncia