A veces se sube un poquito; como algo de la gravedad, pero a la inversa.
De cierta liviandad, o cierto aire.
Se sube un poquito, pero sólo después de haber bajado lo suficiente (que nunca alcanza).
De haber bajado la cabeza, las rodillas.
Entonces sube un poquito más el corazón,así, aparece.
Una sensación de comprensión.
El color de la luz del día, que es color de la luz, que es todos los colores, que es ninguno.
Entonces ni arriba ni abajo, sino en el todavía del punto medio; que es mucho más que el después, y tan resumen del antes.
No es nada maravilloso, es una fuerza desde lo ordinario.
Aunque creer en uno, con plena voluntad, es una llave bastante milagrosa.
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