jueves, 22 de diciembre de 2011



(...)
"Mi parte se ocupa de una parte de mi parte,
y mi todo aspira al Todo de mi todo."

(Al-Hallay)

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Todos los soles, al amanecer, siguen un poco dormidos, aletargados, indolentes se mofan del fuego del día que les espera; del rostro de los hombres, de la muerte y de la guerra. Todos los soles, al amanecer, son como niños grandes, que se burlan del tiempo…

jueves, 15 de diciembre de 2011

The still point of the turning world

Dentro de mi puño cerrado, el último segundo
un punto dentro de un punto dentro de un punto
como punto final de una oración que sigue.

¿Cómo es retener aquello que ya se ha desvanecido?

Es leer entre líneas,
porque existe:
en sí mismo,
dentro de sí mismo
y dentro de la órbita que lo circunda;
la órbita que dibuja mi puño
en su trayecto
con la diferencia
-en comparación al mundo-
que la fuerza central
la ejerce ese punto de segundo silenciado.

contemplación

"Lo que para ti hoy son sólo ojos
en las noches futuras, serán nuestras estrellas."

Ser hombre
sin pregunta ante la rosa que florece
sin topes en la mirada inmediata
sin conjeturas y sin abstracciones
ante la desmesura de la naturaleza
sin sometimientos ante las fuerzas
de arriba y de abajo
ser hombre
como el objetivo justo de la vida
más bien:
estar-ahí
atento estar-ahí
estar-ahí-completamente
en un desprendimiento perpetuo de la forma
de la idea de la forma
conjugando el ser-en-el-mundo

miércoles, 14 de diciembre de 2011




Sí, las rosas
y el canto de los pájaros.
Toda la hermosura del mundo,
y la nobleza del hombre,
y el encanto y la fuerza del espíritu.
Sí, la gracia de la primavera,
las sorpresas del cielo y de la mujer.
¿Pero la hondura negra, el agujero negro,
obsesionantes?

Sí, Dios, lo divino,
a través de la rosa y del rocío,
y del cielo móvil de unos ojos,
pero el vacío negro, el horror vago y permanente de la sombra?

Sí, muchachas en la tarde,
niños en los jardines,
paisajes que suenan como melodías perfectas,
versos de Rilke o de Brooke,
entusiasmo generoso de las jóvenes almas
capaz de cambiar el mundo,
belleza del sacrificio y del ideal,
y el amor, y el hijo, y la amistad,
¿pero el vacío negro, el escalofrío intermitente del abismo?



(Juan L. Ortiz)

lunes, 5 de diciembre de 2011

integración

habrá que practicar más entrar y salir del silencio
hasta fagocitar la palabra,
el ruido de la palabra fagocitado por el silencio

habrá que aprender a direccionar el abandono
una y otra vez, -para ser salvado- :
dirigirlo hacia la nada

habrá que saber esperar.
no, ni siquiera eso
sino
saber quedarse completamente solo
en silencio y nada
y conservar la mirada
verse a sí mismo como una cosa ajena
hasta asimilarla
hasta liberar en sí mismo lo indestructible

habrá que obrar impecablemente hasta la vacuidad
aún en la falta.
sin oscuridad.
con un vuelco interior a lo inefable

habrá que
-para sentir el sabor de la eternidad-
desechar primero todas las cáscaras
hasta un total desnudo de la impaciencia.

nada personal

Afirmando que la conjugación verbal más hermosa es esa que no está definida ni por el tiempo, ni el modo, ni el número, ni la persona.
Digno gerundio, siempre aconteciendo, siempre presente.

domingo, 27 de noviembre de 2011

"Lo único importante es poseer una incesante disposición a reconocer que puedes estar equivocado".

viernes, 25 de noviembre de 2011

una verdad

Cada verdad obra en pos de su verdad.
Modesta contribución a la Verdad universal.
Nuestra fe en ella la sostiene.
(Edomd Jabès)

(...)


Hay pasajes -vividos- que no pueden describirse de ninguna manera.
Que sólo son para vivirse, verdaderamente.

Y, ¿qué es lo que te dice "vive?

jueves, 24 de noviembre de 2011

doble pulso, impulso

Tengo dos corazones
para sostener mi vida.
Nacieron juntos,
y juntos van
lado a lado,
asumiendo mi intento.
Uno para atizar
Otro para sosegar.
Dos corazones tengo
a mi izquierda y mi derecha.
En particulares ocasiones,
ambos rozan, simultáneamente, el centro de mi pecho
y cuando eso ocurre
quedo tan al descubierto
que ambos,
siendo uno en circunstancia,
dejan de lado el intento
para asumir, irremediablemente,
mi hambre y mi locura