jueves, 24 de noviembre de 2011

El libro del amor

levantar la mirada y ver
qué minúsculo
qué minúsculo es el hombre
entonces,
preguntarse, concretamente,
"¿qué puedo hacer? y ¿cómo?"
pensar apasionadamente
-que es nuestra mayor libertad, el pensar-
y hacerlo.
sin preocupaciones torpes y minúsculas:
dejar de correr junto al rebaño.
entonces,
nuestra pequeñez, será semejante a lo que vemos,
a lo que vemos cuando levantamos la mirada.

"Nadie, nadie en absoluto está excluido de llegar a ser un individuo, excepto aquél que se excluye a sí mismo, convirtiéndose en multitud". Cierto, Sören, cierto...

mamá siempre flor




Estás:
en esa flor que contemplo ahora, con quien sonrío
en esa flor y en todas
porque estás siempre.
siempre flor
siempre inmarcesible.

miércoles, 23 de noviembre de 2011



Asombroso*:
ver todo el cosmos
en el punto más brillante de una sola estrella.


*¿o revelador?
conocer las montañas.
las montañas son misterios. misterios eternos.
vamos a andar, vida.
vamos a las montañas.
vamos, a convertirnos en algo como el viento.
a quitarnos el polvo viejo de nuestra cabeza
para un nuevo polvo que sólo sea para nuestro pies, como señal de trotamundo.
vamos, con la mirada limpia
con las manos abiertas
con sabor de aprendizaje, de canto nuevo.
sigamos también nosotras, la estrella.
la oscuridad del bosque también nos espera.
al invierno
a la primavera
al verano
y al otoño
de todo el mundo circundante, vamos
por el este, salgamos con el sol
y caminemos también bajo la noche.
pero seamos responsables, vida
seamos sinceras, aunque las puertas se cierren en nuestra cara
no faltemos nunca a nuestra verdad.
seamos un libro en blanco, tabla rasa, ancho cielo.
cuando todo silencioso, silencio
cuando algarabía, saltos y cantos
que no importe la sed, que sea ella quien nos lleve
vamos, puede que la lluvia nos moje de vez en cuando
y será cierta esta vez,
la piedad
y la gracia.
y si contamos mil y más suspiros,
entenderemos para qué... para qué la vida, vida.



A veces se sube un poquito; como algo de la gravedad, pero a la inversa.
De cierta liviandad, o cierto aire.
Se sube un poquito, pero sólo después de haber bajado lo suficiente (que nunca alcanza).
De haber bajado la cabeza, las rodillas.
Entonces sube un poquito más el corazón,así, aparece.
Una sensación de comprensión.
El color de la luz del día, que es color de la luz, que es todos los colores, que es ninguno.
Entonces ni arriba ni abajo, sino en el todavía del punto medio; que es mucho más que el después, y tan resumen del antes.
No es nada maravilloso, es una fuerza desde lo ordinario.
Aunque creer en uno, con plena voluntad, es una llave bastante milagrosa.

lunes, 24 de octubre de 2011


abrimos espacios
con hermosas contraseñas privadas
para eximir la propia guarida
para derramar-nos el vino
en la grieta,en la herida
que es a veces (el) silencio,
que es a veces (la) palabra.
para hallarnos incompletos
por hallarnos incompletos
abrimos espacios
para que el viento pase
y pase también, abriendo,su voz...
de vez en cuando
-soplado el polvo del espejo- por el viento, por su voz secreta
decimos con la mirada
la verdad por la que dolemos y morimos
la verdad que nos anuncia

jueves, 13 de octubre de 2011

Jamás

siento que me engendras
continuamente
sin repetirte
y cada vez que nazco
soy más tuyo
y menos de mí mismo.

yo permanezco
porque tú jamás te retiras.

lunes, 10 de octubre de 2011

De ciertos desiertos

¿Qué dice una voz en el límite de la vida?
¿Y qué calla?
La experiencia del desierto, ese vacío de la palabra.
Ese "no poder decir-se", de los exilios internos.
Tránsito, a su vez, despersonalizado y silencioso.
Tal vez, presenciar el silencio es, de algún modo, hacerlo audible.
Se produce en mi un recogimiento, en este momento, voluntariamente.
La imagen:
una tormenta de arena, las dunas. Mar de minúsculo polvo.
Una sombra de lluvia.
El dictamen:
dicen que hay que errar hasta el propio retorno, pues "sólo somos nosotros mismos en lo más árido de nuestra soledad"

sábado, 1 de octubre de 2011


"Construir el mundo visible con luz y tinieblas. O disolverlo en luz y tinieblas. Esa es nuestra misión, pues este mundo visible, que nosotros consideramos unitario, está hecho, en realidad, con dos elementos primeros mezclados según el mejor arte."
(Goethe, Physikalische Vorträge [Lecciones de física], 1806)